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Emborrachado,

un agujero negro escupió su vacío. Perdióse entre las luces móviles. 

El delineador de Cleopatra se esfumó metamorfoseado en verde tornasol. La pirámide borró los secretos de la resurrección.


Un espíritu ansioso
ama levantar mis faldas. Jugar con los pliegues. Susurra en las madrugadas el antídoto al viajero. 

La semejanza como teclas de letras y melodías escupiendo esas bellas historias de arenas, sol, aviones... serpientes, Principios y finales.


  el horizonte como el mar




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Naufragios

Traspapelados del mar, el cielo y la tierra se oponen a la vieja incubadora. La meteorología no logra pronosticar el cólera cuando la sustancia cambia oscureciendo de pronto y  los monstruos de las profundidades retoñan desde el abismo tembloroso. ¿Qué daño podrían causar arrojar unos sueños rotos al vientre del mundo si se la pasa abrigando las lágrimas de las estrellas?

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Vesubio

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