martes, 30 de octubre de 2012

Orgullo y prejuicio. Cap. XLII


Seducido por la belleza y la juventud, o por mejor decir, por las apariencias de una y otra, su padre se casó con una mujer, cuya falta de inteligencia  y abundancia de espíritu mezquino habían matado el amor real muy poco tiempo después de la boda. La estima, el respeto y la confianza entre ambos cónyuges habían desaparecido para siempre, y todas las ilusiones de un hogar feliz se habían desvanecido sin remedio.

jueves, 4 de octubre de 2012

jorge enrique adoum


Ya no tengo tu voz saliendo 

debajo de mi boca, ya no tropiezo 


con tus tristes zapatos las mañanas,

 
ya sólo yo, yo solamente y solitario


en los almuerzos y en el hambre


(Ecuador amargo)